Organizaciones sociales reclaman al gobierno porteño fondo de emergencia para la economía popular

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Las organizaciones que desde hace cinco meses encabezan la campaña Somos Esenciales con la que buscan que el gobierno porteño reconozca económicamente a los trabajadores y trabajadoras de la economía popular publicó una “Carta Abierta al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”.

El objetivo de la carta es reclamar la puesta en marcha de un Fondo de Emergencia para los Emprendimientos de la Economía Popular, administrado y ejecutado en el ámbito del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que permita otorgar créditos a tasa 0% para emprendimientos productivos, abrir contrataciones del Estado de bienes y servicios de las cooperativas, subsidiar los servicios para los establecimientos de esos emprendimientos y facilitar el acceso a espacios físicos.

El texto comienza destacando que desde el primer momento las organizaciones sociales se pusieron a trabajar en cada barrio asistiendo a los que menos tienen, asistiendo en materia de alimentación, salud, vivienda, educación y trabajo.

“La asistencia en comedores, merenderos y ollas comunitarias ha aumentado drásticamente. La demanda se triplicó, alcanzando los seis dígitos el número estimado de personas que acuden a espacios comunitarios para cubrir su alimentación diaria. Son todos ellos espacios sostenidos por la labor de cientos de militantes sociales, trabajadores de la economía popular (en su inmensa mayoría mujeres) quienes aumentan su jornada laboral hasta 12hs, trabajan de manera voluntaria no remunerada y construyen redes de contención. Reciben y organizan mercadería, higienizan, cocinan, reparten, y como si todo eso fuera poco, juntan donaciones y realizan ventas comunitarias para poder cargar garrafas o comprar elementos de higiene y seguridad, que no alcanzan”, señalan.

Por otra parte, destacan, fueron las organizaciones las encargadas de la adecuación e implementación de los protocolos sanitarios en los territorios ya que las especificidades que tienen los barrios populares hacían inaplicables los protocolos oficiales.

“Hemos padecido y denunciado la falta de agua potable en la villa 31 de Retiro, en el barrio Padre Ricciardelli de Bajo Flores y en la villa 21-24 de Barracas, verdadero flagelo en este periodo que requiere como medida de cuidado indispensable la limpieza constante de manos y superficies”, recuerdan.

Y agregan: “Las organizaciones sociales verdaderamente Somos Esenciales porque constituimos redes de contención, apoyo y asistencia allí donde más se necesita, buscando acercar recursos, tanto materiales como humanos. Distribuimos insumos de higiene y limpieza, organizamos postas sanitarias, como también, intervenimos en casos de violencia de género. En el marco de las medidas de aislamiento forzoso por la pandemia, las mujeres y disidencias se encuentran en sus hogares ante un peligro inminente”.

Ante todas esas dificultades, finalmente exigen la creación de un “Fondo de Emergencia para los Emprendimientos de la Economía Popular, administrado y ejecutado en el ámbito del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Financiado con un aporte extraordinario de aquellos sectores que pudieron mantenerse en actividad durante la pandemia, o que incluso han visto crecer sus ingresos. Tiene como objeto otorgar líneas de crédito a tasa 0% para emprendimientos productivos de la economía popular, organizar un sistema de contratación directa de bienes y servicios, subsidiar el costo de los servicios públicos para los establecimientos de tales emprendimientos, el acceso a espacios físicos para su desarrollo y la provisión de insumos sanitarios para la protección de sus trabajadores. Por otra parte, funcionaría para generar una línea de financiamiento para construcción y mejoramiento de viviendas, construcción de viviendas en cooperativas, con tasa acorde al SMVyM. Esta línea se alimentaría posteriormente de la propia devolución de los créditos, como auténtico impulso a la vivienda social de calidad, en un contexto donde se ven más claras las consecuencias del hacinamiento en las villas y barrios populares”.

Por último reclaman al Gobierno de la Ciudad que “abra una mesa de trabajo para poder en forma conjunta atender a estas cuestiones y avanzar en la articulación e implementación de políticas, que brinden soluciones adecuadas a las necesidades urgentes de la población más vulnerable”.

Fuente: Mundo Villa