Se profundizó la brecha laboral de género en la Ciudad de Buenos Aires

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Según el “índice de masculinidad”, un indicador que muestra la cantidad de varones por cada cien mujeres, el número aumentó de 102,7 a 104,4 en el caso de la población activa. El informe destaca, además, que la problemática se agravó en pandemia y es de alcance mundial.

La brecha de género en el mercado de trabajo de la ciudad de Buenos Aires continuó profundizándose en el tercer trimestre de 2021, de acuerdo con los datos aportados por la Dirección General de Estadística y Censos porteña (Dgeyc).

En términos generales, la población activa del distrito tuvo una mejora respecto del mismo período de 2020, afectado durante los primeros meses de la pandemia de coronavirus, con un incremento interanual de 82.000 personas que pudieron incorporarse al mercado laboral, aunque en la comparación con el período julio-septiembre de 2019 queda en evidencia una caída de 90.500 personas.

Sin embargo, esa evolución no se dio de manera homogénea en una ciudad en la que, además de la histórica disparidad entre los barrios del norte y del sur, también existe una brecha marcada en materia de género, en especial por la gran cantidad de personal doméstico en la Ciudad.

“Ni varones ni mujeres pudieron recuperar los niveles de actividad anteriores a la pandemia, pero la mejora interanual en la población activa resulta superior en los varones que en las mujeres”, destacó al respecto la Dgeyc.

El organismo estadístico porteño señaló el impacto que tuvo la irrupción de la pandemia en marzo de 2020 en el ámbito del trabajo, y remarcó que “las mujeres fueron especialmente afectadas, pasando del trabajo productivo hacia el reproductivo”.

Ese proceso se dio “en un contexto de mayores demandas dentro de los hogares por la suspensión de las clases presenciales y la imposibilidad de contar con ayuda doméstica y de cuidados, entre otros factores”, añadió.

En el informe también se pusieron de manifiesto “los estereotipos de género históricos y el mayor peso del empleo precario en las mujeres, que fue el más impactado por la caída en la actividad económica”, como los factores que explican el desempeño diferenciado de las tasas de participación masculina y femenina.

En ese sentido, la Dgeyc recurrió a una serie de indicadores, entre lo que destacó el denominado “índice de masculinidad”, que muestra la cantidad de varones por cada cien mujeres: entre el tercer trimestre de 2020 y el mismo período del año pasado ese índice pasó en el caso de la población activa de 102,7 a 104,4, en tanto en el de la población ocupada aumentó de 102,6 a 104,8 varones por cada 100 mujeres.

Asimismo, en cuanto a la población asalariada, si bien las mujeres llevan la delantera en ese aspecto la diferencia se redujo en favor de los varones de 93,5 a 96,5 cada 100 en el período considerado.

El informe del organismo de la Ciudad advirtió que la brecha de género laboral es un fenómeno de alcance mundial y que se agravó en el curso de la pandemia en el caso del servicio doméstico, desempeñado mayoritariamente por mujeres.

Qué es la brecha salarial? Lo que cuenta, y lo que no cuenta, de la  discriminación | Economía | EL PAÍS
Foto: El País

Eso sucede porque esa clase de trabajo ocurre “en espacios privados difíciles de vigilar, donde las instituciones a cargo de las regulaciones laborales –incluso en los países que han avanzado en la formalización del trabajo doméstico remunerado – tienen un acceso limitado”. Por otra parte, en el marco de la pandemia “la convivencia en el ámbito doméstico confinado puede suponer un riesgo adicional de contagio”.

La Ciudad de Buenos Aires se caracteriza por contar con un alto nivel de trabajadoras del servicio doméstico, con unas 55.500 personas que representan “el 3,7% de la población ocupada y el 5,1% de la población asalariada”.

En el tercer trimestre de 2021 “la población ocupada que trabaja en servicio doméstico registra una variación positiva interanual del 23,2% pero el nivel está todavía 23,4% por debajo del de igual período de 2019”, detalló la Dirección.

A pesar de los avances en la formalización laboral, al 71,6% de las trabajadoras del servicio doméstico de la Ciudad no se le aplican descuentos jubilatorios. Esa situación que se agravó en el período analizado, ya que a pesar del incremento del personal ocupado, “los puestos sin descuento jubilatorio casi se duplican, en contraste con el comportamiento de los que tienen descuento, que se reducen en 36,1%”. “Esto marca que se está produciendo un ajuste por calidad, además de por cantidad”, finalizó.

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