Apagones: Una historia sin fin para el AMBA

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Las últimas semanas y ante una fuerte ola de calor, más de 700mil usuarios sufrieron cortes de luz, tanto en CABA como en la Provincia de Buenos Aires, todos ellos pertenecientes a las empresas Edesur y Edenor. Actualmente se estima que 10 mil usuarios siguen afectados. Pero esto no es un caso inédito que solo suceda este años, sino más bien una historia sin fin parta el AMBA.

Cobertura: Bautista Monferato

En medio de la ola de calor en la Argentina, que golpea a todo el Área Metropolitana de Buenos Aires, los apagones se hicieron sentir llegando a afectar a más de 700mil usuarios (150mil en la mañana del pasado viernes). Los reclamos ante las empresas encargadas de brindar los servicios no tardaron en llegar, y debieron tomarse medidas gubernamentales vinculadas.

Este viernes un total de 10.363 usuarios de las empresas Edesur y Edenor se encontraban sin suministro de energía eléctrica en diferentes barrios de la ciudad de Buenos Aires y localidades del conurbano bonaerense. Según el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), a las 10 unos 7.021 usuarios del área de concesión de Edesur permanecían sin luz en los barrios de Boedo, Balvanera, Flores, Liniers, Mataderos, Parque Chacabuco, Recoleta y Parque Patricios, y localidades del sur del conurbano como Avellaneda, Almirante Brown, Lanús y Lomas de Zamora, entre otras, por interrupciones en el servicio de media o baja tensión. En el caso del área de Edenor, los usuarios sin suministro eléctrico llegaban a 3.342 en los partidos bonaerenses de San Isidro, La Matanza, Escobar, San Martín, Hurlingham, Merlo, Pilar, Moreno, San Isidro y San Miguel, entre otros.

El ENRE multó a Edesur y Edenor por falta de respuesta a los reclamos de  los usuarios - El Economista
Foto: El Economista

Igualmente, la caída de los servicios son acontecimientos que se vienen dando desde diciembre del 2021, aunque siempre coincidiendo con las jornadas de mayor calor en el país.

Es que, mientras tanto, Argentina enfrenta una histórica ola de calor con temperaturas que superan los 40 grados Celsius (C), lo que convirtió el martes por un rato, al país en el lugar más caluroso del planeta, hecho que también sucedió el viernes, y se prevé que se vuelva a marcar otro récord de temperaturas extremas llegando a los 42 grados, presionando a las distribuidoras de electricidad y forzando a sus habitantes a buscar refugio en la sombra. Con temperaturas de alrededor de 45°C en algunas partes del país, cientos de miles de personas se quedaron sin luz cuando los servicios eléctricos fallaron en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores.

La ola de calor es inédita, pero las caídas energéticas, y el enojo contra Edesur y Edenor, no es algo nuevo, así como tampoco la utilización política des los apagones por parte de los sectores opositores. Es algo que ocurre y ocurrió cada verano, mientras las soluciones concretas parecieran no llegar.

La historia de Edesur y Edenor

El 15 de febrero de 1999 a las cuatro de la mañana, una falla masiva en una línea de alta tensión de la Subestación San Telmo de Edesur desató un apagón total en una docena de barrios porteños: más de 600 mil usuarios debieron acostumbrarse a vivir sin energía por 11 días, en medio del agobiante verano. Pareciera una predicción para lo que está sucediendo hoy, a más de veinte años. Es que el pasado martes, un incendio afectó a una línea de alta tensión de Edenor y más de 700 mil usuarios se quedaron sin servicio por largas horas, en un día con temperaturas que rozaron los 40 grados. Así, a partir de esto, se repreguntaron y rememoraron hechos como la oscura historia de Edesur y Edenor, los eternos reclamos por fallas, y un interrogante clave: ¿Por qué no estatizar el servicio energético?.

La historia comienza hace treinta años, en pleno gobierno de Carlos Menem, con el show de privatizaciones de empresas estatales. Un fallido del entonces ministro de Obras y Servicios Públicos, Roberto Dromi, lo grafica a la perfección: “Nada de lo que deba ser estatal, permanecerá en manos del Estado”. Edesur y Edenor, por supuesto, no fueron la excepción.

Un año antes de que se concrete la privatización de la estatal Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires (Segba), el Congreso aprobó la ley 24.065, que estableció el Marco Regulatorio Eléctrico, y estableció los ejes de la reestructuración: el sistema energético se desintegraría en tres segmentos, uno de generación, uno de transmisión y otro de distribución.

De este modo, las privatizaciones – que se concretaron en julio de 1992 – crearon siete unidades de negocio. Cuatro empresas encargadas de la generación eléctrica y tres distribuidoras (Edesur, Edenor y Edelap). “La idea original era que las empresas no estén enlazadas, pero a través de los años los tres grupos de empresas tuvieron vínculos, tienen injerencia en la distribución y el transporte, y también con la generación eléctrica en distintos puntos del país”, advirtió Osvaldo Bassano, director de Defensa de los Derechos de Usuarios y Consumidores (Adduc), en diálogo con AM750.

Los problemas que desataron las privatizaciones comenzaron al poco tiempo. Las empresas debían realizar obras fundamentales para prestar un servicio decente, aunque lejos estuvieron de hacerlo. El área que pertenecía a Edenor tenía conexiones más modernas, mientras que en el caso de Edesur, ya contaba con más parches y problemas.

“Hay conexiones de la década de 1940, 1950. Con Edesur y Edenor un poco se modernizaron, pero con parches”, agrega Bassano, partidario de avanzar en una rápida estatización de Edesur, que al igual que Edenor tiene la concesión del servicio hasta 2087.

El corte de once días de 1999 es sólo uno más de los tantos que se produjeron a lo largo de los años. Por ese masivo apagón, sin embargo, tanto Edesur como el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) debieron responder ante la Justicia. En el 2000 hubo un primer fallo de la Cámara Federal en lo Civil y Comercial que ordenó resarcir a los usuarios. En 2006, siete años más tarde, hubo otro fallo: Edesur debía pagarle siete mil pesos a una familia por dejarla sin servicio por más de 204 horas.

Durante años los cortes se repitieron insistentemente cada verano y en cada ocasión en que el termómetro subía de temperatura. En los últimos años, la oposición repitió el cuento de que por los subsidios a la electricidad era imposible prestar un servicio digno; mientras que las empresas reclamaban de forma insistente fuertes subas. En el Gobierno de Mauricio Macri eso sucedió: los tarifazos fueron del 3.000 por ciento y el servicio estuvo lejos de mejorar.

Cuál es el plan de Mauricio Macri | Perfil
Foto: Perfil

Sin ir más lejos, el 16 de junio de 2019 a las 7.07 un apagón dejó sin luz a todo el país (con excepción de Tierra del Fuego), y afectó a Paraguay, Uruguay, Chile y Brasil, a raíz de una falla de Transener, que dejó fuera de servicio una línea de alta tensión, Colonia Elía-Campana.

Por eso mismo, el martes, cuando Mauricio Macri se burló de los cortes de luz en las redes, desde el Gobierno no tardaron en recordarle aquel dramático episodio que aún es investigado por la Justicia. Se estima que en 50 segundos ese corte afectó a 50 millones de usuarios. El apagón se extendió por 13 horas y según la pesquisa preliminar, hubo al menos cuatro fallas en el funcionamiento del sistema eléctrico: dos que condujeron al apagón y otras dos que complicaron el regreso a la normalidad.

A pesar de los aumentos, los cortes de luz continuaron durante el período de gobierno de Juntos Por el Cambio. Expertos en energía consultados por diversos medios describieron que los fuertes aumentos de aquel entonces no se vieron reflejados en mejoras en el suministro. “Hubo un aumento fenomenal de tarifas, Edesur tuvo años con ganancias, y un golpe durísimo para la población, porque la suba no fue bien segmentada y golpeó a la actividad productiva”, afirmaron.

En el caso de Edesur, que pertenece a la empresa estatal italiana Enel, en 2021 hubo rumores de una posible venta, aunque la propia firma lo desmintió. Enel, además, interviene en el mercado de la generación energética. “El servicio está totalmente abandonado, no solucionan los problemas: desenchufan un cable para enchufar otro. La red está dañada y no la arreglan”, se quejó Bassano.

Por otro lado, desde el ENRE manifestaron que en el caso de Edesur existe una “gestión ineficiente de la contigencia”, que responde a la falta de inversión en infraestructura. “Juan José Aranguren reconoció que la infraestructura en Transporte y Distribución es deficiente, es bueno que ahora lo reconozcan quienes decidieron tarifazos del 3.200 por ciento sin exigir inversiones, permitir el recorte de personal y dejar el ENRE a cargo de personas que no controlaron”, recordaron.

Con el calor, vuelve el fantasma de los cortes de luz: hay que pasar el  verano - El Cronista
Foto: ELC

Además, en el organismo controlador hablan de la necesidad de un plan de inversión a largo plazo, que incluya una gestión eficiente de las contingencias. “Eso permitiría que por una mala decisión de la empresa haya usuarios con tantas horas sin servicio”, razona un importante funcionario, que explica que los indicadores de calidad se revisan cada seis meses y que habitualmente se aplican sanciones.

Luego se posicionaron respecto a las multas para con quienes utilizan los servicios energéticos: “Las multas con destino al usuario no son de carácter recurribles sin la previa acreditación del pago de la misma en el expediente, mientras que las que tienen como destino el tesoro, sí son recurribles. Muchas de ella efectivamente son recurridas”.

Por eso, Bassano insistió en la necesidad de estatizar el servicio. “Es mentira que hay pérdida de dinero en las empresas y que para mejorar el servicio hay que aumentar tarifas constantemente”, afirmó el abogado, que plantea que “un sistema más dominado por el Estado va a ser más limpio”. “Lo privado termina siendo nocivo y tóxico”, expresó.

Y para graficar, recuerda que en 2001 las empresas quisieron mantener la dolarización de las tarifas. “La empresa manifestaba que no alcanzaba para prestar el servicio y era mentira. Cuando Macri llegó al gobierno, con los fastuosos incrementos, seguimos con problemas, y las subas no representaron ni el uno por ciento de mejora”.

Las palabras de Osvaldo BAssano

Por su parte, el periodista Diego Genoud, a partir de datos aportados por la consultora Economía y Energía, denunció que los subsidios al sector energético en 2021 alcanzaron los 10.910 millones de dólares.

“Subsidios al sector energético en 2021: 10.910 millones de dólares, un 2,4% del PIB. Aumentaron un 75% respecto a 2020 y un 130% respecto a 2019. Fuente: consultora Economía y Energía, dirigida por Nicolás Arceo”, escribió en su cuenta de twitter.

El número es similar a las proyecciones de un informe del Instituto Argentino de la Energía General Mosconi (IAE Mosconi), a cargo de Alejandro Einstoss y Julián Rojo. A comienzos de diciembre del año pasado sostuvieron que 2021 terminaría con “transferencias corrientes (subsidios) al sector energético por u$s 10.500 millones”, según publicó el sitio Más Energía.

Así es como los cortes de luz y agua ni bien llegan los primeros calores de la temporada de verano son un clásico, todo a pesar de que gobierno a gobierno, las privatizadas son beneficiadas con cuantiosos subsidios que van directo a los bolsillos empresarios. Pareciera ser que un derecho garantizado, se ha transformado, como todo, un negocio para las empresas.

Por su lado, ante la ola de calor y los en todo el país, el Gobierno nacional avanza con un esquema de reducción de demanda eléctrica para grandes empresas. En este marco, el secretario de Energía, Darío Martínez, detalló que se solicitó al sector industrial que entre las 13 y 16 “reduzca la demanda de energía” en aquellas fábricas que “no tengan ciclos continuados” al afirmar que “la prioridad es la energía residencial”.

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