Lacalle Pou asumió la Presidencia de Uruguay con promesa de cambios

MONTEVIDEO, 1 mar (Xinhua) — Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional (PN), asumió hoy la Presidencia de Uruguay para el periodo 2020-2025, con la promesa de cambios en economía, seguridad y educación.

Lacalle Pou, un abogado de 46 años, hizo el compromiso de fidelidad ante la Asamblea General del Parlamento, poco después de las 14:00 hora local (17:00 GMT), convirtiéndose en el 42° mandatario del país sudamericano electo por la ciudadanía.

“Yo, Luis Lacalle Pou, me comprometo por mi honor a desempeñar lealmente el cargo que se me ha confiado, y a guardar y defender la Constitución de la República”, afirmó.

El mismo compromiso de lealtad constitucional fue expresado por la vicepresidenta, Beatriz Argimón, de 58 años, la primer mujer en asumir el cargo tras ser elegida en las urnas en noviembre de 2019.

“Permítanme invitarlos a trabajar por la libertad en todas sus formas, la libertad de poder vivir en paz, la libertad de poder elegir un trabajo digno, de poder darle un techo a la familias”, expresó Lacalle Pou.

“Llegó la hora de hacernos cargo, llegó la hora de hacerme cargo ¡Viva la patria!”, expresó y fue ovacionado por asistentes e invitados.

Como temas prioritarios de su gobierno, en un discurso de 30 minutos mencionó reactivar el empleo, mejorar la competitividad y reducir el déficit fiscal ” más alto de los últimos 30 años”, mediante un compromiso de “austeridad”.

“Estamos aquí para continuar lo que se hizo bien y para corregir lo que se hizo mal, y sobre todo para hacer lo que no se supo o no se quiso hacer en estos años”, afirmó.

Otra de las prioridades planteadas es la seguridad pública, frente a una situación de “emergencia” por el “deterioro”, pese a que el presupuesto se ha multiplicado por cuatro desde 2005.

Sobre el tema de la educación sostuvo que hay un “retroceso” en la enseñanza a pesar de lo invertido.

Dijo que se logró un “camino interesante” en innovación en ciencia y tecnología, pero “estamos necesitando un salto cuantitativo y cualitativo”.

En el plano internacional llamó a “fortalecer” la región, en particular el Mercado Común del Sur (Mercosur), integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Llamó a flexibilizar el Mercosur para que cada socio pueda avanzar en procesos bilaterales con otros países, además de concretar el acuerdo comercial con la Unión Europea (UE).

A los actos de investidura en Montevideo asistieron los presidentes de Brasil, Jair Bolsonaro; de Colombia, Iván Duque; de Chile, Sebastián Piñera; y de Paraguay, Mario Abdo Benítez.

Estuvieron presentes también otras personalidades como el rey de España, Felipe VI, así como el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, entre otras.

La investidura también se vivió de manera intensa en sitios públicos de Montevideo con miles de partidarios del PN presentes, así como de los otros partidos que conforman la coalición que le dio la victoria en la segunda vuelta electoral de noviembre de 2019.

Lacalle Pou recorrió junto a Argimón un trayecto de 21 cuadras hasta la céntrica Plaza Independencia.

El recorrido lo llevó a cabo en un automóvil Ford convertible 1937, el mismo que usó su padre, Luis Alberto Lacalle, quien fue presidente de Uruguay entre 1990 y 1995, al asumir entonces la Presidencia.

Estuvo escoltado por más de 3.000 jinetes que portaron banderas del país originarios de distintos sitios de la nación.

Miles de ciudadanos y militantes del PN esperaron el paso del vehículo para saludar al nuevo presidente en una tarde soleada.

Lacalle se constituyó de manera oficial en el sucesor de Tabaré Vázquez tras firmar el acta de transmisión de mando y recibir la banda presidencial, a los pies de la majestuosa estatua del prócer José Artigas (1764-1850).

Ofreció luego un breve discurso en el que se refirió a la coalición de partidos que le llevó a ganar las elecciones, así como al compromiso de la nueva administración.

“En este mundo moderno de liderazgos colectivos, hemos tenido un proceso de sumar cinco partidos, pero sobre todo seres humanos de buena voluntad que van a dejar lo mejor de ellos”, dijo.

“Si todo sale bien será gracias al equipo y si en algún momento las cosas no salen como los uruguayos necesitan y quieren, no miren al costado, la responsabilidad va a ser exclusivamente del presidente de la República”, recalcó.

La ceremonia en la Plaza Independencia finalizó con un desfile militar en honor del nuevo gobierno, para caminar luego algunos metros hasta el histórico Palacio Estévez, ex casa de gobierno, donde saludó desde un balcón a la multitud acompañado de su esposa, Lorena Ponce de León, y sus tres hijos.

El nuevo mandatario y su canciller, Ernesto Talvi, ofrecieron en un salón del Palacio Estévez un saludo protocolar a las delegaciones extranjeras, la última actividad oficial de una intensa jornada de traspaso de mando en Uruguay.

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