Las grandes empresas tecnológicas globales ganadoras de la pandemia

La curva de crecimiento de las grandes corporaciones tecno venía achatándose. Un virus global capaz de forzar el encierro de todo el planeta aumentó aún más la digitalización de la vida de la población. La cuarentena aceleró entonces el corazón de sus negocios. Las grandes empresas tecnológicas vieron crecer su cotización conjunta en unos 750 mil millones de dólares desde la última semana de marzo a fines de abril.

Por: Esteban Magnani. Publicado en: Página 12

Pandemia, coronavirus, cuarentena y crisis: palabras que resuenan incansables en los medios del mundo. Los pronósticos del FMI indican que la economía global caerá un 3 por ciento este año, pero el golpe no será igual para todos. Como sostienen los manuales de autoayuda, las crisis pueden representar una oportunidad: eso entendieron los inversores que el mes pasado compraron acciones de las grandes corporaciones tecnológicas, en particular de Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet (la corporación que contiene a Google) y Facebook.

Si alguien hubiera querido diseñar un mundo perfecto para estas empresas no habría encontrado algo mejor que un virus global capaz de forzar el encierro de todo el planeta y aumentar aún más la digitalización de sus vidas.

Educación, trabajo, ocio, consumos culturales, apoyo psicológico, cursos, actividad física, sexo y todo lo demás pasó a requerir un soporte virtual para seguir ocurriendo. Aquellos en condiciones de explotar esta demanda explosiva recibirán un envión envidiable.

Cuarentena

Las empresas tecno crecen al ritmo de las actividades que se desarrollan en sus plataformas: compras, redes sociales para ubicar publicidad, consumos culturales para vender abonos, compras de nuevos dispositivos para facturar, servicios en la nube que se cobran a otras empresas. En el último par de décadas el uso aumentó junto con las ganancias de estas corporaciones.

Pero la curva de crecimiento acelerado que permitió dejar a los competidores en el camino comenzó a a achatarse en el último par de años como consecuencia de tanto éxito: ya quedan cada vez menos espacios para expandirse y algunas comienzan a chocarse los codos en la misma mesa.

Vale aclarar que estas empresas no estaban en números rojos ni mucho menos, sino que su negocio ya no crecía tan rápido.

En los últimos años levantaron la mirada en busca de alternativas tentadoras: Apple lanzó su servicio de streaming y su tarjeta , Facebook su criptomoneda , Amazon busca meterse en el mercado publicitario online copado hasta ahora por Google y Facebook , Microsoft se fortalece en los servicios en la nube que domina Amazon, Alphabet se está transformando en un proveedor frecuente del aparato militar de los Estados Unidos.

Para crecer estas corporaciones canibalizaron con éxito medios de comunicación, empresas de transporte, distribuidoras de cine, servicios turísticos. Fueron creciendo a expensas de los peces más chicos (y no tan chicos) y todo indica que tarde o temprano solo quedarán ellos en la pecera. Si acaso ralentizan sus ataques o estos no tienen los frutos esperados, los inversores les quitan los anabólicos financieros que los mantienen fuertes. Esta velocidad y voracidad permitieron a empresas como Google o Facebook contarse entre las más grandes del mundo en solo un par de décadas.

Las expectativas de los inversores sobre los reportes de ganancias de las grandes corporaciones de estos primeros tres meses de 2020 eran relativamente bajas y sus acciones venían retrocediendo hasta que la cuarentena impactó en la demanda de servicios.

Luego de tocar su punto más bajo el 23 de marzo las cotizaciones de los cinco gigantes comenzó a recuperarse: a fines de abril, con la cuarentena ya instalada en el planeta, las acciones de las grandes empresas tecnológicas vieron crecer su cotización conjunta en unos 750 mil millones de dólares. En esas semanas, aumentaron sus cotizaciones al menos un 17 por ciento.

Herramientas

La primera explicación para el aumento de la cotización bursátil de estas empresas es obvia: durante la cuarentena los usuarios, ya acostumbrados al menos en parte a resolver tareas online, comenzaron a hacer todo con dispositivos.

El tiempo frente a las pantallas se multiplicó. Incluso en algunas áreas donde existían resistencias, como la educación, el teletrabajo o la recreación no quedó más alternativa que rendirse a la pantalla.

¿Quién habría querido tener una teleconferencia con los amigos en lugar de salir a tomar algo? La única alternativa al aislamiento fue aceptar, con resignación o entusiasmo, las herramientas digitales.

Si algo saben estas empresas es lo que queremos, lo que necesitamos y cómo brindárnoslo combinándolo con lo que ellos necesitan para sus modelos de negocios.

La segunda razón es que estas empresas poseen reservas en efectivo, buena parte en paraísos fiscales, suficientes para superar la crisis sin comprometer la supervivencia.

Mientras tanto las empresas del mundo analógico reciben golpes en sus estructuras y caen sin red. Según detalla un artículo en el New York Times, a fines de abril, las empresas tecnológicas del Nasdaq 100 habían caído un 0,6 por ciento en tanto el índice Russell 2000 de empresas medianas y pequeñas había caído un 22 por ciento.

Dentro de ese ranking el peso relativo no es parejo: de las 500 empresas más importantes del índice S&P, Microsoft, Apple, Amazon, Alphabet y Facebook representan un 20 por ciento del total de la capitalización bursátil. Esta situación es producto de una tendencia histórica: en 1975 las cien empresas más grandes acaparaban el 49 por ciento de todas las ganancias de las que cotizan en bolsa; en 2015 esa cifra había trepado al 84 por ciento.

La cuarentena acelera el proceso de concentración y permitirá a los que están en mejores condiciones de sobrevivir remplazar a los caídos.

Una por una

¿Cómo impactó concretamente la cuarentena en la demanda a estas empresas? Las respuestas aún provisorias varían según qué tienen para ofrecer en la cuarentena y cómo venía su negocio. Los reportes que se conocieron en estos días describen la situación de los primeros tres meses del año, previos a la instalación de una cuarentena amplia.

Apple, la más grande de todas, ya venía sufriendo por la caída de la demanda de sus teléfonos a manos de los competidores coreanos y chinos. La cuarentena en China interrumpió tempranamente la producción de sus dispositivos en ese país y los dejó sin stock. En el primer trimestre del año reportó entonces una caída de más del 4 por ciento en sus ingresos operativos (facturación menos costos de funcionamiento). Ahora, la expectativa es que sus clientes están dispuestos a renovar sus dispositivos para vivir la cuarentena de forma más confortable y se vuelquen a sus servicios de streaming de música y películas.

El reporte de ganancias de Microsoft superó las expectativas del mercado que las saludó en ese mismo día con un aumento en las acciones del 2 por ciento. La estrella son sus servicios en la nube que crecieron un 39 por ciento desde el año anterior y que representan más de un tercio de los ingresos de la empresa. Pero si venían bien, el futuro parece aún mejor: algunos servicios, como las herramientas de trabajo colaborativo Teams, vieron aumentar su demanda en un 37 por ciento en una sola semana, para llegar a más de 44 millones de usuarios diarios. Se espera que una parte de sus clientes corporativos invertirán en servicios online el dinero que utilizaban para mantener las oficinas. La expectativa es que al menos una parte del teletrabajo permanezca cuando termine la cuarentena.

Amazon reportó en el primer trimestre ingresos operativos por casi 4000 millones de dólares, casi un 10 por ciento menos que el año anterior, en parte por sus agresivos y costosos intentos de entrar en nuevos mercados. Su negocio estrella, Amazon Web Services, creció un 33 por ciento interanual y representa un 13 por ciento de la facturación total. La corporación será probablemente una de las principales ganadores de la cuarentena con sus ventas online en crecimiento acelerado: ya anunció que necesitarán 100.000 empleados más para responder. Su fundador y CEO, Jeff Bezos (nuevamente el hombre más rico del mundo) planea utilizar todos los ingresos operativos de Amazon, cuatro mil millones de dólares, o más en los cuestiones vinculadas al coronavirus, sobre todo en proteger a sus clientes y trabajadores.

Alphabet, que ya venía castigada porque sus ganancias no crecían a las tasas de antes, reportó un crecimiento de “sólo” el 19 por ciento en sus ingresos operativos. El 82 por ciento de sus ingresos proviene de la publicidad, un nicho con creciente competencia y precios en caída, justamente, por el éxito de esta y otras compañías para conseguir atención a bajo costo. Sin embargo, YouTube está viendo un crecimiento exponencial en la cantidad de visualizaciones que seguramente se verán en el reporte del próximo trimestre. La demanda por sus servicios en la nube aumentó un 52 por ciento hasta los 2777 millones de dólares. También crecieron el uso de su sistema operativo Android y el ecosistema de aplicaciones entre las que se cuenta el servicio educativo Google Classroom. De estos últimos obtiene algunos abonos y datos que monetiza sobre todo a través de la publicidad.

Facebook por su lado logró un trimestre de gran crecimiento marcado por datos contrastantes. Por un lado reconoció una fuerte caída en el precio de la publicidad y de su demanda: de ese rubro obtiene más del 98 por ciento de sus ingresos totales. Por otro lado aumentó la cantidad de usuarios que utilizan alguno de sus servicios, incluidos WhatsApp e Instagram, hasta llegar a casi 3000 millones de usuarios únicos mensuales. La empresa obtuvo casi 5900 millones de dólares en ingresos operativos, un crecimiento interanual del 78 por ciento que se explica porque hace un año pagó parte de una multa por 5000 millones relacionada con Cambridge Analytica. Por otro lado a finales del período reportado comenzaba a notarse un crecimiento en el uso de la red por el encierro forzado.

Expansión

Las grandes empresas tecnológicas que buscaban formas de mantener su veloz crecimiento encontraron en la cuarentena un mundo perfecto que acelera los procesos de digitalización de la vida ubicados en el corazón de su negocios.

Incluso en esta expansión del mundo digital otras empresas encontraron una oportunidad de aparecer en el mapa.

Su éxito atrae a los gigantes de este negocio que rápidamente los tienta con compras o imitan descaradamente, aprovechando la ventaja que les da el dinero y los datos para invertir en cualquier veta prometedora.